La Pérdida

Cecilia Fernandez Taladriz & Daniel Birrell R.

1 viaductomalleco

Recibí el llamado en mi celular. No pregunté cómo lo obtuvo ni porqué me llamaba a mí. Me costó entender que se trataba de Manuel Curín, de Santa Rosa. No había sabido nada de él desde que dejó de trabajar en las cosas de la casa. Me dijo que yo era la única persona a la que le había avisado y que tuviera cuidado al llamar a mis padres. Me advirtió que no había nada que se pudiera hacer, que no me apurara en venir porque no haría una diferencia. Le pregunté si era un accidente, si Tito se había olvidado limpiar el cañón de la estufa de doble combustión que instalamos en el área de dormitorios. Me respondió que, aprovechando que no habría nadie en el campo, se había ausentado para hacerse exámenes en Temuco, y que esto no era un accidente. Señorita Emilia, me dijo, esto no va…

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